Radicales libres

Radicales libres

Recientemente ha habido una amplia diseminación de información acerca de supuestos daños de radicales libres, los cuales están siendo culpados de todos los males a los que la humanidad está sujeta, desde infartos por envejecimiento hasta el cáncer.

Los radicales libres son átomos con electrones desapareados, un fenómeno natural en las reacciones bioquímicas. Podría no haber reacciones químicas y por lo tanto no hay vida sin radicales libres. Las propiedades de los radicales libres varían ampliamente. Algunos son tóxicos a toda célula viva, otros solo a las células más vulnerables. El oxígeno atómico 01 es altamente reactivo, radical libre beneficioso que actúa como un limpiador de otros radicales libres dañinos.

El oxígeno se combina con algunos de ellos para hacerlos inocuos, protegiendo así a las células de ser dañadas. Las células saludables producen enzimas que las protegen de la oxidación. Estas enzimas son glutatión peroxidasa, superóxido dismutasa, catalasa y reductasa. Las bacterias y los virus no tienen tal protección de enzimas y por lo tanto son oxidadas. Mediante este elegante mecanismo, el ozono distingue entre amigos y enemigos y ataca solo toxinas, bacterias patógenas, y células que han sido dañadas, debilitadas e infectadas.


Los productos antioxidantes están ganando popularidad como suplementos nutricionales debido a una promoción vigorosa. Realmente son limpiadores de radicales libres y potenciadores de enzimas. Se les ha mostrado como ayudar a proteger marginalmente células saludables de los daños producidos por radicales libres. Superóxido dismutasa en particular ha ayudado a reducir una variedad de desórdenes; normalmente está entre las enzimas más abundantes del cuerpo.

El uso prolongado de enzimas suplementarias podría tender a atrofiar la habilidad del cuerpo para fabricar estas enzimas. En cualquier caso, no se ocupa de la causa del problema: la necesidad de oxígeno a nivel celular, que causa que las células se vuelvan muy débiles para fabricar enzimas que las protejan; y toxinas que impiden hacer su trabajo a las enzimas que barren radicales libres.

La consecuencia psicológica de hacer el intento de convencer a la gente que sus cuerpos son atacados constantemente es perjudicial para la salud. El sistema límbico, o mesencéfalo, controla tanto las emociones como el sistema inmune. Nunca debemos engendrar miedo con terrorismo en materia de salud, como lo harían los medios de comunicación con sus olas periódicas de ‘pánico carcinógeno’ y ‘sustos de radicales libres’. Como afirmó claramente el Dr. Warburg en 1966, este enfoque es perjudicial para la salud pública.

El ozono médico es completamente seguro y no tóxico en humanos cuando es generado por equipamiento apropiado no contaminante y administrado con protocolos apropiados. Como ha escrito el Prof. Halliwell, nunca ha habido prueba alguna de que el ozono ocasione daños de radicales libres al cuerpo. Ha demostrado ser completamente seguro incluso cuando es administrada una dosis varias veces mayor que la dosis humana propuesta.

La Ozonoterapia puede producir disconformidad temporaria (aún cuando se induce la crisis de curación deseable) pero nunca daños permanentes. Lo prueban 125 años de uso en millones de personas.

Fuente: La historia del ozono, por Dr. Saul Pressman, DCh, LTOH.
http://www.o3center.org/Articles/TheStoryofOzone.html