Instituto de Investigación Scripps
Fecha: 11 de noviembre de 2002

Ozono producido por anticuerpos durante la exterminacion bacteriana

Ozono producido por anticuerpos durante la exterminacion bacteriana

El profesor Richard A. Lerner, M.D., el profesor asociado Paul Wentworth, Jr., Ph.D., y un grupo de investigadores en el Instituto de Investigación Scripps (TSRI) informan que los anticuerpos pueden destruir las bacterias, desempeñando un papel hasta ahora desconocido en la protección inmune. Además, el equipo descubrió que cuando los anticuerpos hacen esto, aparecen para producir el gas reactivo ozono.

Nunca antes el ozono había sido considerado como parte de la biología”, dice Lerner, quién es profesor de Inmunoquímica de Lita Annenberg Hazen y posee el Cecil H. e Ida M. Green Chair de Química en el TSRI. El informe aparecerá en un próximo número de la revista Science.

El ozono puede ser parte de un mecanismo de exterminio previamente desconocido que reforzaría el rol defensivo de los anticuerpos, permitiéndoles participar directamente. Previamente, se creía que los anticuerpos solo señalaban una reacción inmune.


También denominadas inmunoglobulinas, los anticuerpos son proteínas secretadas producidas por células inmunitarias que están diseñadas para reconocer un amplio rango de agentes patógenos extraños. Luego de que una bacteria, virus u otro agente patógeno ingrese en la corriente sanguínea, los anticuerpos eligen como objetivo a los antígenos – proteínas, moléculas gordas y otras piezas de agentes patógenos – específicos para esos extraños invasores. Luego estos anticuerpos alertan al sistema inmune la presencia de invasores y atraen células inmunitarias “efectoras” letales al lugar de la infección.

Por los últimos cien años, los inmunólogos han sostenido firmemente que el papel de los anticuerpos era únicamente el de reconocer agentes patógenos y dar la señal al sistema inmune de efectuar una reacción inmune.

La sabiduría convencional era que el trabajo sucio de exterminar a los agentes patógenos debía dejarse a otras partes del sistema inmune.

Ahora, Lerner, Wentworth y sus colegas han demostrado que los anticuerpos también tienen la habilidad de matar bacterias. Esto sugiere que en lugar de simplemente reconocer antígenos extraños y luego activar otras partes del sistema inmune en el lugar de la infección, los anticuerpos pueden además mejorar la respuesta inmune exterminando directamente por sí solos algunas de las bacterias.

Ozono reforzando el rol defensivo de los anticuerpos

Ozono reforzando el rol defensivo de los anticuerpos

Los anticuerpos hacen esto mediante la producción de peróxido de hidrógeno oxidante

. El peróxido de hidrógeno es letal para las células bacterianas porque hace agujeros en sus paredes celulares (lisis celular), reventando las células y destruyéndolas.

En el artículo de Science, el equipo de TSRI informa la destrucción efectiva de la bacteria E. coli por medio de la producción de peróxido de hidrógeno con anticuerpos específicos para esa bacteria.

Ciertamente el resultado más sorprendente que Lerner, Wentworth y sus colegas descubrieron fue que los anticuerpos también aparecen en la fabricación de ozono, el cual fue detectado por su firma química. Ninguna otra molécula conocida tiene la misma firma química. Nunca antes el ozono había sido detectado en biología.

Todos los anticuerpos tienen la habilidad de producir peróxido de hidrógeno, pero primero necesitan tener disponible una molécula conocida como oxígeno “singlete” – una especie altamente reactiva de oxígeno – para usar como sustrato.

El oxígeno singlete es una forma electrónicamente excitada de oxígeno que se forma espontáneamente durante el proceso metabólico normal o cuando el oxígeno es sometido a la luz visible o ultravioleta, en presencia de un sensibilizador. Las células inmunitarias fagocíticas innatas, como los neutrófilos, también producen oxígeno singlete y son la fuente más probable del sustrato para los anticuerpos, ya que durante una reacción inmune, los anticuerpos reclutarán neutrófilos y otras células inmunitarias al lugar donde está la infección.

Una vez allí, los neutrófilos se sumergen y matan las bacterias y otros agentes patógenos destruyéndolos con oxígeno singlete y otras moléculas oxidativas. Los anticuerpos reducen el oxígeno singlete combinándolo con agua para producir peróxido de hidrógeno, produciendo también ozono.

Inmunología, una introducción – Segunda edición. Lan R. Tizard. Editorial Saunders.
“Estallido Respiratorio”

Los mecanismos bactericidas oxidativos de los neutrófilos son los de más importancia en la protección de animales

******************************************************************

Enfermedades inmunológicas – Cuarta edición Max Sampler, M. D.; Little, Brown & Co. “El oxígeno es necesario para una óptima actividad microbicida de los fagocitos.”

El sistema superóxido es tóxico para muchos microorganismos incluyendo: bacterias, hongos, virus, micoplasmas, Chlamydia, leishmania, tripanosoma, schistosoma, y puede inactivar mediadores solubles y quimioatrayentes (citoquinas e interleuquinas). El sistema peroxidasa puede estimular ciertas células para liberar serotoninas y prostaglandinas. Así el sistema tiene tanto una función fisiológica como microbicida.”

********************************************************************

Revista de medicina Vol. 298-#12 “Destrucción microbiana por fagocitos dependiente del oxígeno.”

El estallido respiratorio describe un camino metabólico cuya función es la de producir un grupo de agentes microbicidas altamente reactivos mediante la reducción parcial de oxígeno. El propósito del estallido respiratorio es proveer una serie de agentes oxidativos que pueden ser utilizados por los fagocitos para la destrucción de microorganismos.”

Fuente: La historia del ozono, por Dr. Saul Pressman, DCh, LTOH.
http://www.o3center.org/Articles/TheStoryofOzone.html