Las enfermedades en los cambios de estación

Cuatro veces al año, con los cambios de estación, generalmente realizamos un cambio en el guardarropa, dejando de lado aquellas prendas que dejaremos de usar, para hacer lugar a aquellas que nos serán más útil según el clima que predominará en los siguientes meses. Sin embargo, seguramente hemos notado que con el cambio de ropa también entran en juego de manera más frecuente el uso de pañuelos, carilinas, descongestivos, etc. Pues bien, esto no es simple casualidad.

La realidad es que existen enfermedades que están asociadas al cambio de clima que se produce con el cambio de estación, sobre todo aquellas de carácter respiratorio.

Sin embargo, es nuestra tarea aclarar que no solo el clima es el gran responsable de la aparición de este tipo de enfermedades, también factores como la contaminación ambiental y algunos malos  hábitos también tienen parte de la culpa.


En el caso de la llegada de una estación fría, una de las razones por las que suele aumentarse el riesgo de enfermarse es porque los cilios nasales, que tienen la tarea de,  junto con los mocos, eliminar el polvo, tienden a perder movilidad.

¿Qué sucede entonces? Cuando estos minúsculos vellos pierden movilidad, permiten una mayor penetración de microorganismos al cuerpo, lo que, de esta manera, aumenta el riesgo a contraer una enfermedad.

Aquellas enfermedades más propensas a aparecer durante las temporadas frías son: La gripe o influenza, catarros, amigdalitis, bronquitis, sinusitis, neumonía, laringitis, sabañones, etc.

En cambio, cuando llegan estaciones en donde la temperatura aumenta, la situación cambia. Por empezar, vale destacar que el calor favorece al desarrollo de algunas bacterias, lo que trae como consecuencia la reproducción de diferentes enfermedades como el cólera, la hepatitis A, la fiebre tifoidea, etc.

En el caso particular de la primavera, donde la temperatura comienza a subir paso a paso, junto con la aparición de polvo, resequedad, polen de las flores, etc., las enfermedades más comunes son: Alergias, rinitis, asma, varicela, conjuntivitis, fiebre del heno, afecciones de la piel, etc.

¿Cómo prevenirlas?

En el caso de las temporadas de frio, existen algunas pequeñas precauciones que podemos tomar, como por ejemplo: No abrigarse mucho en lugares con calefacción, no estar mucho tiempo expuesto al frío, abrigarse bien al salir de casa,  evitar el consumo de alimento fríos y realizar ejercicios.

En el caso  de las temporadas en las que aparece el calor, y especialmente las alergias, las medidas a tomar son: vacunarse con anticipación, tener una excelente  higiene personal, alimentarse bien en vitaminas y minerales, evitar los lugares donde haya mucha vegetación, humo o polvo.

Foto: estornudo por Marie Taylor en Flickr