La ozonoterapia en el estrés y la depresión

Me animaría a decir que tarde o temprano, una persona experimenta en su vida estrés y depresión.

En cuanto al estrés, sobre todo en estos tiempos actuales, en donde la falta de empleo, el exceso de trabajo o los muchos problemas diarios a los que todas las personas nos enfrentamos, han hecho que se denomine al estrés como una de las enfermedades más comunes, sobre todo en el ámbito laboral.

En el caso de la depresión, al tratarse de una enfermedad vinculada a los sentimientos, inevitablemente, ya sea por trabajo, amores, perdidas, etc., todos en algún momento nos sentimos tristes o melancólicos, llevándonos a un estado depresivo.


¿Qué son el estrés y la depresión?

El estrés es la respuesta natural que nuestro cuerpo entrega ante situaciones amenazadoras o desafiantes. Si bien es cierto que cierta cantidad de estrés es necesario para poder afrontar nuestras vidas en constante cambio, que nos exige continuas adaptaciones, el exceso de estas presiones pueden provocar un estrés prolongado o más intenso en el tiempo, perjudicando nuestra salud, nuestro desempeño académico o profesional, como así también nuestras relaciones personales o de pareja.

En el caso de la depresión, se trata de una enfermedad grave y bastante común que afecta a las personas de manera  física y mental, modificando el  modo de sentir y de pensar. La depresión puede generar ganas de alejarse de la familia, los amigos, el trabajo, etc., como así también puede ser el culpable de la ansiedad, pérdida del sueño, del apetito, y falta de interés o placer en realizar diferentes actividades.

¿Cómo actúa la ozonoterapia en el estrés y la depresión?

Tanto en la depresión como en el estrés el cuerpo sufre una afectación del sistema autoinmune, que lo predispone a contraer enfermedades. Gracias a la ozonoterapia se aumenta el desarrollo de proteínas que modulan el sistema inmunitario, denominadas citoquinas, lo que estimula el sistema autoinmune, mejorando además la actividad física y psíquica, para mejorar la calidad de vida del paciente.

En el caso particular del estrés, la ozonoterapia se transforma en un excelente complemento terapéutico que ayuda a recuperar el equilibrio armónico y dinámico entre el estado de salud y la vitalidad física y mental de una persona, lo que entrega una sensación de bienestar y restituyendo las capacidades mentales, físicas, intelectuales y espirituales del paciente afectado.

Por el lado de la depresión, algunos estudios confirman que el efecto oxigenante del ozono inhibe la creación de radicales libres y, al mismo tiempo, tiene efectos sobre la oxigenación celular lo que implica un revitalización bioquímica que es la que directamente debe incidir en los niveles de serotonina o neurotransmisor responsable de la depresión.