Los descubrimientos de Nikola Tesla

Los descubrimientos de Nikola Tesla

Nikola Tesla fue el inventor más grande que el mundo jamás haya visto. Su fértil cerebro produjo los diseños originales de todos los aparatos eléctricos hoy usados para transmitir energía CA (corriente alterna), para motores, generadores, iluminación, radio, radar, etc. La información del genio Tesla ha sido finalmente esparcida en las últimas dos décadas, después de décadas de supresión. Menos conocido aún es el involucramiento de Tesla con el ozono.

En 1896, Tesla patentó un generador por descarga de corona usando placas de metal cargadas para actuar en el aire ambiental. Formó Tesla Ozone Co. en 1900 y emprendió la producción de estas unidades. Sus clientes eran naturópatas y alópatas quienes dieron la bienvenida a sus prácticas a esta poderosa terapia. La respiración de ozono a través de burbujas de aceite de oliva y otros aceites era muy practicada hasta ese momento, y los catálogos Sears de 1904 ofrecían una unidad para este propósito utilizando aceite de eucalipto, pino y menta. Tesla produjo un gel hecho por burbujeo de ozono con aceite de oliva hasta que se solidifica, y lo vendió a los médicos. Cien años después, estamos haciendo lo mismo con el aceite de oliva ozonizado Nature’s Gift.


Después de un tiempo, Tesla comenzó a tener enfrentamientos con algunos médicos cuyos generadores de ozono se quemaron. Tesla se molestó por esto, entonces puso manos a la obra para inventar un método para generar ozono que fuera inmune a las fallas. Se dio cuenta que un flujo de corriente a un punto caliente en el metal del ánodo fue lo que causó el corto y subsecuente agotamiento, y razonó que la manera de alcanzar una larga vida era eliminando la corriente con la eliminación del metal. Esto lo colocó en un acercamiento electroestático, con el que estaba al tanto, destacando la alta tensión que saltea un hueco, casi sin corriente.

El ozono en la medicina

El ozono en la medicina

Para llevar carga electrostática, usó gases inertes en barras de cristal. Esto produjo un campo de plasma frío que energizó el oxígeno en ozono, y dio como resultado un generador inmune al desgaste. La unidad usaba aire de ambiente, y producía una pequeña cantidad de ozono que se agitaba sobre un paciente recostado, quien lo respiraba. Tesla encargó la producción de estos generadores a una empresa canadiense. Todavía hay de estas unidades de la década del 20 que se siguen usando y hoy están trabajando como purificadores de aire 80 años después.

Tesla sintió que este invento fue tan importante para la salud del ser humano que no lo patentó; en lugar de ello lo donó generosamente a toda la humanidad. Desafortunadamente, esto significó que la idea se pierda, porque no había ninguna patente registrada para buscar.

Fuente: La historia del ozono, por Dr. Saul Pressman, DCh, LTOH.
http://www.o3center.org/Articles/TheStoryofOzone.html