La sangre debe transportar oxigeno para una buena salud

La sangre debe transportar oxigeno para una buena salud

El cuerpo humano es 2/3 de agua. Si se permite que las toxinas se acumulen en el sistema, el agua se ensucia. Si el pH de la sangre varía por debajo o por encima de 7.4, entonces los microbios benignos que son necesarios en el cuerpo comienzan a cambiar su forma, y la enfermedad se manifiesta.

Para mantener un sistema limpio, es necesario seguir una dieta apropiada, una que produzca un pH en sangre que no sea ni demasiado alcalino (problemas de bacterias) ni demasiado ácido (problemas de cáncer). Y es necesario tener suficiente oxígeno en el sistema para permitir una respiración celular eficiente y para permitir una oxidación completa, previniendo la producción de monóxido de carbono que el cuerpo no puede expulsar fácilmente.

Cada célula quema azúcar (carbohidratos) en oxígeno para hacer su combustible ATP. La unión carbono – hidrógeno se rompe, y el oxígeno se enlaza con el hidrógeno, formando agua (H2O) y dióxido de carbono (CO2). En cambio, si no hay suficiente oxígeno disponible, se forma monóxido de carbono (CO), se forman ácidos lácticos excesivos y la sangre se hace más ácida. Si esta privación de oxígeno (hipoxia) se extiende por mucho tiempo, la célula no será capaz de soportar el proceso de oxidación y será forzada a fermentar su azúcar anaeróbicamente. Este es el primer paso crítico para el desarrollo del cáncer.


La circulación de sangre limpia, portadora de oxígeno es un requisito básico para la salud óptima, y esto puede lograrse administrando oxígeno en el cuerpo. La forma menos costosa de hacerlo sería vivir en una montaña lejos de las ciudades y respirar profundamente – receta de un maestro oriental. No siendo esto posible, podemos usar generadores de ozono para crear ozono de oxígeno puro y llevarlo al cuerpo eligiendo cualquiera de una docena de formas para oxidar toxinas y oxigenar las células. El ozono trabaja en el nivel básico de todas las funciones importantes del cuerpo – respiración, digestión, asimilación, eliminación e inmunidad. Y esta es la respuesta a la pregunta de cuál es el sustituto para los peligrosos e inútiles programas de vacunación.

Si las personas tuvieran generadores de ozono confiables en sus hogares, podrían purificar el agua, el aire y sus cuerpos. Si se mantuviera una nutrición y saneamiento adecuados, podrían prevenirse enfermedades de cualquier tipo. El papel del hospital se vería reducido a una extensión de la sala de emergencia para víctimas de accidentes. El rol de la empresa farmacéutica con sus pociones nocivas desaparecería, y el nivel de la salud en general se elevaría a nuevas alturas.

Fuente: La historia del ozono, por Dr. Saul Pressman, DCh, LTOH.
http://www.o3center.org/Articles/TheStoryofOzone.html