BBC News; Jueves, 26 de febrero, 2004

Globulo blanco

Globulo blanco

Científicos han cuestionado una teoría ampliamente aceptada por una causa de enfermedades como cáncer y artritis. Muchos expertos creen que las moléculas llamadas radicales libres, producidas cuando el cuerpo combate una infección, infligen daños en  los tejidos del cuerpo. Distintas drogas han sido desarrolladas para limpiar estas cantidades en exceso de las moléculas, y así prevenir daños y enfermedades.

Pero una investigación hecha por el University College de Londres, publicada en Nature, sugiere que la teoría podría ser incorrecta. Los investigadores manifiestan que sus descubrimientos pueden tener profundas implicaciones por la manera en que son tratadas las condiciones relacionadas con los radicales libres.

La teoría sostiene que las moléculas son capaces de tal daño tisular generalizado que pueden ser un factor que contribuya en una amplia gama de enfermedades. Esto incluye no solo cáncer y artritis, sino además daños en los vasos sanguíneos que pueden causar enfermedades del corazón.


Como resultado de ello la industria farmacéutica, desde la década del setenta, ha tratado de desarrollar drogas antioxidantes que pueden tanto frenar la producción de radicales libres, o limpiarlos una vez que han sido creados para prevenir que causen daños tisulares. Muchas vitaminas, en particular vitamina E y C, así como otras sustancias naturales son consideradas como naturales porque atacan a los radicales libres.

Sin embargo, el equipo UCL dice que su investigación refuta las pruebas en la cuales en primera instancia se basaba la teoría. El investigador Dr. Tony Segal dijo: “Los glóbulos blancos producen radicales libres de oxígeno, y el proceso mediante el cual lo hacen es esencial para la eficiente eliminación de microbios. Las personas en las que este proceso es defectuoso son propensas a infecciones graves, crónicas y frecuentemente fatales. Este hecho condujo a la presunción de que los radicales libres de oxígeno son en sí mismos altamente tóxicos, y que si pueden matar organismos tan eficazmente como a las bacterias y hongos también pueden dañar los tejidos humanos. Sin embargo, nuestro trabajo demuestra que la teoría básica subyacente a la toxicidad de los radicales de oxígeno es imperfecta.

Los investigadores descubrieron que no son los radicales libres los que le dan su poder destructivo a los glóbulos blancos, sino que son las enzimas las que digieren a los invasores exteriores. Descubrieron que la producción de estas enzimas es accionada por el flujo del potasio mineral dentro de la célula. Cuando este flujo fue bloqueado, usando un derivado químico del veneno de escorpión, las células eran incapaces de matar a los invasores exteriores.

Esto, postulan, demuestra que los radicales libres en ningún caso son las partículas tóxicas que habían sido asumidas. “Todas las teorías relacionadas a la causalidad de la enfermedad por radicales libres de oxígeno, y el valor terapéutico de los antioxidantes deben ser al menos reevaluadas”, dijo el Dr. Segal.

Fuente: La historia del ozono, por Dr. Saul Pressman, DCh, LTOH.
http://www.o3center.org/Articles/TheStoryofOzone.html