Bulimia

Lamentablemente vivimos en un presente en el que los medios de comunicación nos quieren hacer creer que la imagen lo es todo. Los medios de comunicación, las publicidades y las firmas que marcan tendencia nos convencen día tras día de que si no tenemos el último celular a la moda, si no tenemos un súper coche o ropa de firmas exclusivas no somos nadie.

Dentro de ese mundo de fantasía que nos intentan vender día tras día a través de la televisión, la radio, las publicidades, etc., una de las cosas que también intentan arraigarnos es la necesidad, casi imperiosa, de tener un cuerpo perfecto. Al igual que sucede si no tenemos el último i-pad a la venta, los medios nos dicen que si no tenemos un cuerpo bello y esbelto no somos nadie.

¿Cómo lo hacen? Sencillo, vendiendo prendas de tallas híper pequeñas, imposibles de ser usadas por cualquier joven con un cuerpo normal, mostrando publicidades e historias en las que los chicos guapos y de cuerpos cuidados son siempre los exitosos, y de muchísimas otras formas que ni nos imaginamos.


A partir de todo esto, sobre todo los adolescentes cuentan con grandes presiones sociales, creyendo que la única forma de éxito es la que ven en la televisión y el único cuerpo posible es el que camina por una pasarela.

En medio de toda esta situación es cuando enfermedades como la bulimia y la anorexia aprovechan para hacerse presentes.

Hoy nos dedicaremos a hablar de la bulimia, y en algún post más tarde nos ocuparemos de la anorexia, sobre todo con la inminente llegada del verano, en donde la mayoría de  los jóvenes, chicos y chicas, se obsesionan con un cuerpo perfecto, cueste lo que cueste.

La idea es detectar con antelación todo síntoma de bulimia, razón por lo que padres, amigos, familiares y todos aquellos cercanos a adolescentes, debemos conocer de qué se trata y sus síntomas, para así poder prevenir en lugar de curar.

En el origen de la enfermedad intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales que desvirtúan la visión de aquel que la padece sobre sí mismo y responden a un gran temor a engordar.

En la mayoría de los casos la bulimia se manifiesta luego de haber realizado diferentes dietas  dañinas para adelgazar, sin un control médico. A partir de ello, la limitación a ingerir determinados alimentos a la que se impone el propio enfermo, generan un gran estado de ansiedad y necesidad patológica de ingerir grandes cantidades de alimentos, las que luego purgan autoprovocandose vómitos o consumiendo laxantes y diuréticos en forma indiscriminada.

Muchas de las razones de esta conducta  son  trastornos afectivos surgidos en el seno familiar, el abuso de drogas, la obesidad, la diabetes mellitus, determinados rasgos de la personalidad y las ideas distorsionadas del propio cuerpo.

Síntomas

  • Recurrentes de atracones de comida (un mínimo de dos episodios a la semana)
  • Sensación de pérdida del autodominio durante los atracones de comida.
  • Uso regular de vomito autoinducido, laxantes o diuréticos, dieta estricta o ayuno, o ejercicio muy energético para evitar el aumento de peso.
  • Preocupación exagerada por la figura y el peso corporal.
  • Antecedentes de dietas frecuentes.
  • Síntomas de depresión.
  • Excesivo temor a engordar.
  • Comer en secreto o lo más inadvertidas posible.
  • Mantenimiento de al menos un estándar normal mínimo de peso.